TURISMO CABRALES

Casa Arenas

Vivienda vacacional alquiler íntegro en Cabrales • Hasta 12 personas • 2 trisqueles • Asturias • España • Europa

Casa Arenas

Es una magnífica vivienda vacacional situada en Arenas de Cabrales, lugar ideal como punto de partida para acceder a los Picos de Europa. La casa, típica asturiana, es de piedra y cuenta con 5 confortables habitaciones dobles.

Los Picos de Europa

Quizá sean las montañas más espectaculares y singulares de la Península Ibérica. Se trata de una gran masa de roca caliza de 40 x 20 km, y de un espesor que supera los 2.600 m, y es eso precisamente lo que les hace diferentes de otras montañas, la acumulación de calizas carboníferas de gran grosor.

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Características generales Casa Arenas

BarbacoaConjunto HistóricoCenadorEn el casco urbanoJardínJuegos de mesaTerrazaWi-Fi

Información de interés
Datos prácticos

Es una magnífica vivienda vacacional situada en Arenas de Cabrales, lugar ideal como punto de partida para acceder a los Picos de Europa. La casa, típica asturiana, es de piedra y cuenta con 6 confortables habitaciones dobles.

Los Picos de Europa

Quizá sean las montañas más espectaculares y singulares de la Península Ibérica. Se trata de una gran masa de roca caliza de 40 x 20 km, y de un espesor que supera los 2.600 m, y es eso precisamente lo que les hace diferentes de otras montañas, la acumulación de calizas carboníferas de gran grosor.

Geográficamente, pertenecen a la Cordillera Cantábrica, aunque están ligeramente desplazados al norte de ésta, y su historia geológica es más reciente. Se distinguen tres macizos: el Occidental o del Cornión, con la Peña Santa de Castilla como altitud máxima: 2.596 m; el Central o de los Urrieles, que es el más extenso y el que cuenta con mayores altitudes, con Torrecerredo como cota máxima: 2.648 m, y en el que se encuentran otras montañas importantes (Naranjo de Bulnes, Llambrión, Peña Vieja, etc.), y el Oriental o Andara, algo más reducido que los anteriores.

Consejos y recomendaciones para recorrer el Parque

  • Las señales le informarán para su bienestar y seguridad.
  • El agua para mitigar la sed puede resultar muy escasa en el estío y el otoño.
  • El frío puede sorprendernos en cualquier momento al igual que la lluvia.
  • La niebla, cuando surge repentinamente «encainada», desorienta al pastor más experimentado.
  • Las fuerzas se debilitan por la orografía y llevar un tentempié es siempre recomendable.
  • Si se pierde, mejor buscar un abrigo próximo y esperar a que le rescaten.
  • Si tiene intenciones de adentrarse sólo en la peña, deje aviso -en los refugios, en el salpicadero de su coche, a su familia- del itinerario y tiempo previsto de la excursión.

Rutas en el concejo o municipio de Cabrales

  • Ruta del Cares.
  • Poncebos - Bulnes - Barrio del Castillo - Poncebos.
  • Sotres - Pandébano - Urriello.
  • Urriello - Canal de Camburero - Bulnes - Poncebos.
  • Arenas de Cabrales - Calzada Romana de Caoro - Tielve.
  • Jito de Esacardi - Refugio del Casetón de Andara.
  • Sotres - Peña Maín.
  • Sotres - Invernales de Sotres - Lago de las Moñetas.

Reserva de la Biosfera

El Parque Nacional de los Picos de Europa tiene el título de Reserva de la Biosfera, concedido el 9 de julio de 2003 por la UNESCO a través del Consejo Internacional de Coordinación del Programa «Hombre y Biosfera». Es la más alta distinción que puede recibir un espacio protegido

Bien conocidas son las referencias y vestigios de la época prehistórica en Cabrales, algunos de reciente descubrimiento, como las cuevas de Jabiana; Colines; Los Canes en Arangas, cavidad sepulcral en el epipaleolítico tardío que contiene, además, grabados digitales en paredes y techo, así como restos líticos y óseos anteriores todos ellos al epipaleolítico; Tíu Oyines (Arangas), como la precedente, en fase de estudio y adscrita al epipaleolítico tardío; Covaciella; la del Bosque del Taranu, etc., que documentan, además de un valioso arte paleolítico, una secuencia cultural cada vez más completa de los diversos períodos, desde el Paleolítico, pasando por el Neolítico (con numerosos restos y enterramientos en cuevas), hasta la Edad del Bronce que atestiguan las hachas y otros instrumentos hallados en Asiego.

Del magdaleniense —periodo prehistórico de fines del Paleolítico superior— son dos cuevas estudiadas en 1994 y 1995, que reúnen grabados y pinturas parietales, de color negro y rojo. La Covaciella descubierta por casualidad en términos de Las Estazadas (Puertas) en octubre de 1994 al efectuar una voladura para un ensanche en la carretera AS-114 (Cangas de Onís-Panes) y actualmente cerrada al público para su estudio, protección y preservación de las primitivas condiciones ambientales, se fecha hacia el 14.000 antes de Cristo y contiene, en perfecto estado de conservación, un grupo de bisontes de contorno negro bien preciso, en actitud de cortejo a lo que parece, las figuras de caballo, ciervo y cabra, amén de signos y manchas de color. En 1995, después de un primer análisis, realizado por Javier Fortea, se verifica el carácter prehistórico de la cueva del Bosque de Taranu, sita en las inmediaciones de Inguanzo, y de sus manifestaciones rupestres (ya conocidas desde tiempo atrás), y su adscripción al magdaleniense. Este abrigo exhibe tres paneles decorativos: una serie de signos grabados o pintados en rojo (tridente, retícula, triángulos...), entre los que se inserta una cabra de pequeño tamaño; la figura de un toro y, por último, el Panel de las Cabras, formado por más de 20 animales, que «constituye un encantador y singularísimo estudio de tal animal; único en el arte paleolítico, pese a su modestia y precario estado de conservación» (J. Fortea).

Muy recientemente, arqueólogos de la Universidad de Cantabria, bajo la dirección del ovetense Pablo Arias Cabal y contando con la autorización y financiación de la Consejería de Cultura del Principado de Asturias, han hallado en la cueva de Arangas los restos de actividad metalúrgica más antiguos de la Cornisa Cantábrica, que datan de la Edad del Bronce, hace unos 4.000 años. Lo obtenido corrobora la trascendencia de la actividad de transformación del cobre en Asturias en torno al 2000 antes de Cristo, una zona que, como afirman los responsables del descubrimiento, fue sin duda el principal núcleo metalúrgico del Cantábrico de la época. En este abrigo han aparecido crisoles, fragmentos de mineral parcialmente reducido, escorias y gotas de cobre fundido, lo que convierte a este magnífico yacimiento metalúrgico en el más antiguo de todo el Cantábrico, según el arqueólogo Pablo Arias, para quien «la cueva de Arangas se convierte en uno de los puntos de referencia prehistórico porque proporciona mucha información sobre un periodo poco conocido, y especialmente sobre una actividad muy interesante como la metalurgia». La cueva de Arangas, localizada en las afueras del pueblo de igual nombre, se encuentra a unos 20 km de la mina de cobre del Milagro, perteneciente al concejo de Cangas de Onís, explotada desde el segundo tercio del III milenio antes de Cristo, y todavía más próxima a la Delfina, en Ortiguero (Cabrales), de donde pudo abastecerse de mineral. Además de los restos metalúrgicos de la Edad de Bronce, el equipo de arqueólogos sacó a la luz otros muchos objetos cerámicos prehistóricos y metálicos, entre los que sobresale un puñal de bronce de 14,5 cm de largo. Los miles de fragmentos de cerámica encontrados están siendo objeto de estudio para recomponer la forma original de las vasijas. A consecuencia del elevado número de elementos cerámicos rescatados, la cueva de Arangas es, asimismo, al decir de estos investigadores, «el yacimiento más relevante del Cantábrico».

Dícenos, a fines del siglo XVIII, el juez noble Francisco Antonio Fernández de Lamadrid que «por tradición y conjeturas no del todo despreciables, se tiene por fundador de dicho concejo [Cabrales] al Príncipe Astur cuando trajo robada de Fenicia la reina de Europa, sentando su residencia en este término, tomando por castillo, muro o defensa (para librarse de las diligencias, que por hallarla hicieron los hermanos de esta reina) las precitadas Peñas de Europa, denominadas con el nombre de esta reina, de donde proviene el nombre de Escuderos que conservan los vecinos de Arenas, feligreses de Santa María de Llas, que se hallan situados al pie de la referida roca y le sirvieron de guarda, centinela y defensa». En 1801, y sobre este propósito, dice Juan Bernardo de Mier, «nada se sabe de sus moradores en tiempos antiguos y se ignora el origen de su nombre, Cabrales, como no se quiera conjeturar que hayan motivado semejante denominación lo accidentado del terreno y su aptitud para mantener cabras y la ocupación de sus primeros habitantes en el tráfico y comercio de esta especie de ganado». Los orgenomescos y vadinienses son señalados por Aureliano Fernández Cueva como antiguos pobladores del concejo. Apenas hay aquí restos de época prerromana y romana, con la salvedad de la lucerna romana hallada en Mina Delfina y las vagas noticias del descubrimiento de un bronce de Marco Aurelio y una punta de lanza, presumiblemente romana, en Bulnes. Del circular castro de Tarano (Asiego), que se ubica en un cerro calizo y tiene 100 m de diámetro, se ignora si se trata de un castro indígena (prerromano), romanizado o posterior, al no ser estudiados sus restos. Sí se considera romana la llamada calzada de Caoro, construida durante las guerras cántabras y utilizada para el tránsito y comercio de minerales; llegaba de Llanes a Arenas y subía Portudera trazando curvas hasta la cima de Pruvia; posteriormente se dirigía hacia Sotres y Aliva para después bifurcarse hacia Liébana y Valdeón; se conserva bastante bien, pudiendo apreciarse tramos de empedrado natural.

Bajo la dominación romana el territorio ocupado por Cabrales pasó a formar parte del Conventus Cluniensis, cuya capital era Clunia (Coruña del Conde, Burgos).

Como término independiente se cita Cabrales por primera vez en un documento de 1188 suscrito por Alfonso IX. «Parece claro que la delimitación de la propia entidad territorial del concejo de Cabrales, lo mismo que ocurre con otros muchos concejos asturianos en la Edad Media, tanto rurales como con villazgo o cabecera administrativa de rango urbano, aparece claramente definida por lo menos desde principios del siglo XIII en la forma en que, sin variaciones sensibles, ha perdurado hasta la actualidad» (Ana Belén de los Toyos). El municipio cabraliego aparece junto a otros concejos en la hermandad que, promovida por Diego Menéndez de Valdés, se reunió en el monasterio de Santa María de la Vega en 1367 para jurar fidelidad a Pedro I frente a las pretensiones de su hermano bastardo Enrique de Trastámara. Entre los nobles y leales conjurados a favor de la causa petrista se halló Alfonso Ruiz representando a Cabrales.

Algunos cabraliegos participaron en la conquista de México, como Diego de Colio, al lado de Hernán Cortés. Juan González de Arenas, en 1540, tomó parte en la pacificación de la Nueva Galicia «con sus armas y a caballo». Pedro Suárez Guerra, misionero asaetado por los indios en los primeros años del descubrimiento de América, y Gómez de Mestas, venerable religioso de la Orden de San Francisco en Puebla de los Angeles (México), donde falleció en 1627. Del hidalgo Diego de Colio y su destacada intervención en la empresa de Indias se conocen nuevos y reveladores datos gracias al estudio realizado por los historiadores José Ramón Martínez Rivas, Rogelio García Carbajosa y Secundino Estrada Luis sobre la contribución de los asturianos a la conquista y colonización de América. Fueron sus padres Pedro Díaz de Palmar y Juana Hernández de Cangas. De muchacho se trasladó al Nuevo Mundo, encontrándosele en 1518 en la isla de Cuba. Su posición económica resultaba desahogada ya que cuando partió en 1519 con Hernán Cortés a la conquista de la confederación azteca lo hizo llevando a su costa varios criados, armas y caballos. Participó con Cortés en toda la campaña de México, siendo herido durante el sitio de la ciudad de México-Tenochtitlán. Tomada la capital azteca, Colio colaboró en la toma de las provincias de Tepeaca y Panuco. De regreso a la ciudad de México, la Corona recompensó sus servicios entregándole la mitad de la encomienda de Guantichan y tres o cuatro pueblos en la provincia de Guantepec, que luego le quitaron para dárselos a Hernán Cortés. Despojado de sus posesiones, Diego de Colio compró entonces a Hernán Ruiz un pueblo de indios situado en el valle de Tonalá. En 1527 acompañó a Francisco Cortés al ignoto territorio del norte de México. La expedición resultó casi un paseo por el actual Estado de Jalisco. Los aventureros españoles avanzaron por las provincias de Avalos, Ameca, Shalisco y Guaristemba. Sólo en raras ocasiones tuvieron que pelear con los indígenas, ya que la mayoría de las veces éstos se sometían pacíficamente. El regreso se hizo por la llanura costera. En febrero o marzo de 1527, cuando se hallaban al norte de la bahía de las Ballenas, en el área de Nayarit, Diego de Colio y Juan de Villagómez descubrieron desde la costa tres islas, conocidas más tarde como las Tres Marías. Sin prestar mucha atención a este descubrimiento, Francisco Cortés prosiguió camino al sur, avistándose y sometiéndose otros muchos pueblos. Sólo en Tintoque, población de veinte mil habitantes, fueron atacados por los indígenas. En la exploración y conquista de esta gran área de México emplearon siete u ocho meses. Las últimas empresas de conquistas en la que intervino Diego de Colio fueron las de Guatemala y de Teguntepe. Durante algunos años vivió en la ciudad de México, donde el Cabildo le dio un solar (12 de febrero de 1538). Se trasladó luego a Nueva Galicia, territorio situado más al norte al que contribuyó a pacificar. Su gran prestigio como conquistador, sobradas cualidades personales y dotes de mando hicieron que en 1545 se le nombrase alcalde ordinario de la ciudad de Guadalajara. Dos años más tarde volvió a la ciudad de México con su mujer, Catalina de la Torre, dos hijas y un hijo legítimos. Por esta época realizó un viaje a España, donde consiguió unas cédulas reales en las que la Corona, como pago a sus servicios, le otorgaba la encomienda del pueblo de Yzlatlam, en Nueva Galicia, lugar al que se trasladó, fijando su residencia en Guadalajara. Aquí llegó a desempeñar el cargo de corregidor de Cuyutlan y Zalatitlan. En 1562, siendo juez de residencia de las minas de San Martín y su jurisdicción, fundó a diez leguas de este sitio, en territorio de litigio entre los gobiernos de Nueva Galicia y Nueva Vizcaya, la villa de Nombre de Dios y la pobló con veinte vecinos de San Martín. Dejó luego en ella como su lugarteniente a un tal Alonso García. La rivalidad entre la Audiencia de Nueva Galicia y Francisco de Ibarra, gobernador de Nueva Vizcaya, por el control de esta villa surgió de nuevo en 1569 con motivo del asesinato de uno de los vecinos. Las autoridades de Nombre de Dios invocaron la justicia de Ibarra, pero la Audiencia de Nueva Galicia mandó a Diego de Colio, a la sazón alcalde Mayor de San Martín, que tomase posesión de aquella villa y nombrase a otras autoridades afines a la Audiencia. Ibarra, enterado del suceso, vino a Nombre de Dios con cuarenta hombres, expulsó violentamente al asturiano y obligó a las autoridades locales nombradas por éste a renunciar a sus cargos, relevándolos por personas de su confianza. Los posteriores intentos de la Audiencia de Nueva Galicia por reponer a Diego de Colio en su puesto resultaron infructuosos. Finalmente, el virrey y la Audiencia de México tomaron cartas en el asunto, haciéndose cargo de la villa en litigio y nombrando interinamente otras autoridades hasta que el rey se pronunciara sobre el particular. Sólo falta decir de este cabraliego que el 27 de enero de 1563 la Corona le concedió un escudo de armas.

En 1657, Diego de Noriega y Posada obtiene un privilegio de Felipe IV, por el que se eximen de todas las alcabalas y derechos las ventas de ganado en el concejo de Cabrales, siendo ratificada por sucesivos reyes.

El concejo cabraliego era de realengo y sus representantes ocupaban en la Junta General del Principado —donde Cabrales concurría desde 1444— el asiento 29. Se elegían jueces 1º y 2º, ocho regidores síndicos, diputados y alcalde de la hermandad, todos del estado noble, nombrados anualmente por los vecinos, divididos en cuatro cuartos o distritos, siendo cada uno de ellos el que con alternancia hacía la elección correspondiente. La familia González de Buerdo gozaba de un regimiento perpetuo por compra a Felipe IV y, a finales del siglo XVI, la familia Bárcena tenía a perpetuidad el cargo de alférez mayor del concejo.

A comienzos del siglo XIX acontece la guerra de la Independencia contra el invasor francés y, a consecuencia de ella, la división, el 9 de junio de 1808, de la provincia en gobiernos militares, quedando el de Cabrales a las órdenes de Juan María de Mier y Mesta, coronel y vocal de la Junta Suprema de Gobierno. La villa de Arenas fue ocupada por el general Ballesteros en diciembre de 1808. Al capitán Ramón de Mier y su tropa les fue encomendada la defensa del concejo; su acoso a los hombres del general Bonet fue constante. Aun así, Arenas tuvo que padecer el ataque del coronel Gauthier y el incendio de su cuartel general. En este conflicto dieron muestras de gran valor muchos soldados cabraliegos.

Como apunta Ana Isabel de los Toyos, la estructura productiva tradicional de Cabrales continuó inalterable durante la centuria decimonónica, permaneciendo el concejo ajeno a los cambios y a la modernización experimentados por el campo asturiano. En ese siglo la ganadería y sus derivados siguen siendo el pilar económico de Cabrales, que tenía como industria más provechosa la del queso; su producción a fines del XIX, según Félix de Aramburu en su obra Monografía de Asturias (año 1899), se elevaba a 20.000 kg al año; en 1921, J. Vilar Ferrán, en la Topografía médica del concejo de Cabrales, la estimaba en 125.000 kg.

En el siglo XX varias son las fechas claves en el despertar de Cabrales al progreso. En 1900 se estrena la carretera Cangas de Onís-Panes, iniciada en 1871, lo que suponía romper la incomunicación con el exterior. Arenas, que había obtenido en 1910 la categoría de villa, acogió en 1913 una Escuela Técnica de Productos Derivados de la Leche, auspiciada por el Ministerio de Fomento. La compañía Electra del Viesgo fue la responsable de construir entre 1916 y 1921 el canal del Cares y la central eléctrica de Camarmeña-Poncebos, la carretera Arenas-Puente Poncebos en 1918, la Senda del Cares, así como la central de Arenas (1954-1958). A impulsar el turismo de montaña contribuyó decisivamente la heroica ascensión al Picu Urriellu o Naranjo de Bulnes (2.519 metros) protagonizada por Pedro Pidal, marqués de Villaviciosa, y Gregorio Pérez, el Cainejo, el 5 de agosto de 1904; la gesta mitificó esta cumbre y el reto por ellos lanzado obtuvo la respuesta esperada.

Los sucesos vividos en Asturias poco antes de la guerra civil tuvieron escasa repercusión en Cabrales; por su condición básicamente rural, le eran ajenas las reivindicaciones y revueltas obreras que tuvieron lugar en otras zonas de la región. Las elecciones municipales de abril de 1931 —prólogo de la Segunda República— fueron ganadas por la Conjunción Republicano-Socialista; el Frente Popular hizo lo propio en las generales del 16 de febrero de 1936. El 18 de julio de ese año estalló la guerra civil; el 16 de septiembre de 1937 los nacionales tomaron Arangas y, el 17, Arenas. Los milicianos se «echaron al monte», escondiéndose en los Picos de Europa para organizar la resistencia. Terminada la larga etapa franquista, se celebraron las primeras elecciones generales el 15 de junio de 1977, con triunfo en Cabrales de la candidatura de Alianza Popular.

El escudo que viene usando el Ayuntamiento es el siguiente: «En campo de sinople, un árbol de su color natural, surmontado de una cruz de oro con pedrería con las letras alfa y omega al tronco y arrimadas dos cabras mirando a la siniestra a un oso de sable colocado sobre una roca».

Vicente Fernández Posada

Cundo Estrada Luis

Mirador del Urriellu: Situado en las cercanías del pueblo de Bulnes, en Cabrales, desde donde se accede al mismo por la ruta que va al Collado de Pandevano. Vistas del Naranjo de Bulnes o “Picu Urriellu”.

Desde el mirador del Urriellu, ubicado en la parte alta del pueblo, se contemplan magníficas vistas: de izquierda a derecha, el collado de la Arena, el Carenzoso, la torre del Oso, la aguja de los Martínez y el Urriellu.

La casa de los Bárcena, también conocida como el Cuartel por haber sido éste su destino durante la guerra de la Independencia, es de estilo renacentista regional con elementos autóctonos. Se levanta frente a la capilla que, consagrada al Cristo de la Piedad, fue propiedad de la familia Bárcena y se encuentra adosada en el lado del Evangelio de la iglesia parroquial. Como apunta Juana M.ª Gil, se trata de un edificio de planta rectangular en el que se combinan perfectamente elementos de sabor popular con los cultos dominantes a comienzos del siglo XVII. Su asimétrica fachada se divide prácticamente en dos mitades: el cuerpo de la izquierda, de carácter popular, abierto por solana de madera, con pilares y zapatas del mismo material, bajo la cual se sitúa el estragal o portal; y el de la derecha, de lenguaje formal culto, aspecto macizo y fachada de buen sillar provista de adintelada puerta, escoltada por dos saeteras aveneradas, sobre la que se acomoda el balcón de la planta alta que conserva la original balaustrada de madera descansando sobre una cornisa moldurada. Este vano en voladizo luce un escudo armero a cada lado, uno de los Bárcena y el otro del apellido Vivanco. En el interior, una de sus salas oculta bajo cal pinturas al fresco de temática religiosa.

No hay acuerdo entre los especialistas a la hora de datar la iglesia de San Miguel, filial de Carreña. Así, Raquel Alonso e Isabel Ruiz de la Peña —para quien el templo es una buena muestra de la arquitectura rural bajomedieval—, aunque advierten de la dificultad que entraña ubicarla cronológicamente, la sitúan, aproximadamente, en el siglo XIV; por su parte, Vicente Fernández Posada la fecha en el siglo XVII. Sobre el particular, Ciriaco M. Vigil en la obra Asturias (impresa entre 1895 y 1900) afirma que en la iglesia hubo una inscripción con la siguiente leyenda: «Esta iglesia icieron los nobles y [...] vecinos de Asiego a su costa siendo cura D. Juan de Ynguanzo, año 1620».

Posee nave única cubierta con armadura de madera y cabecera de planta rectangular y cubrición por medio de bóveda de cañón apuntado. Un arco de triunfo antecede al presbiterio. Protegida por un cabildo, la portada principal, que da al sur, incluye una puerta de arco formado por poderosas dovelas adornadas con incisiones y apoyado en capiteles-imposta soportados por jambas.

En el interior son importantes las pinturas decorativas del muro testero, que simulan un retablo arquitectónico con la representación de San Pedro y San Pablo en el primer piso y de un Calvario en el ático, además de las de la bóveda del presbiterio, donde figuran los Evangelistas.

Esta ruta está calificada como «Ruta a pie» • Acceso: Se inicia el recorrido en Arangas, siendo el final en Arangas • Dificultad: Media • Desnivel: 950 metros • Duración aproximada: 6 horas • Itinerario: Consultar mapa.

Descripción de la ruta

El punto de partida es el pueblo de Arangas. Se toma una «caleya» que hay aproximadamente a medio kilómetro; pronto encontramos un manantial de agua potable. La «caleya» se bifurca en dos sendas, se coge la de la izquierda que lleva a la majada Lo de Vega, subimos por el valle y a la derecha nos acercamos a otro valle. Zigzagueando, alcanzamos un collado y tras una larga travesía ascendente hacia la derecha encontramos el collado Prado. Desde éste ascendemos al collado de Gobio, desde donde ya vemos la Cabeza de Piedra Llacia, tras la cual se oculta el Turbina. Rodeamos esta cumbre por el sur pasando por la majada de la Piedra del Oso. Salimos de ella y ya es visible el mojón y la cruz de la cima del Turbina, hasta el que se sube fácilmente. La vista de los Picos de Europa y de la costa son espléndidas

Comarca del Oriente de Asturias

Mirador del Pozo de la Oración

En el municipio de Cabrales

Mirador del Pozo de la Oración. Se encuentra en la orilla de la carretera AS-117, en el término de Poo de Cabrales, dirección Carreña. Fue diseñado por un enamorado de esta tierra, el arquitecto Julián Delgado Ubeda e inaugurado en el año 1933. Ofrece una bella panorámica del Naranjo de Bulnes.

El mirador del picu Urriellu ofrecer unas espectaculares vistas del Picu y su entorno. De fácil acceso en coche al estar en la carretera general.

Mirador del Pozo de la Oración
Mirador del Pozo de la Oración
Parque Nacional de los Picos de Europa
Parque Nacional de los Picos de Europa

Parque Nacional de los Picos de Europa

En el municipio de Cabrales

Los límites del Parque Nacional de los Picos de Europa, tal y como aparecen en el Pan de Ordenación de los Recursos Naturales del Parque Nacional de los Picos de Europa (P.O.R.N.P.E.) del 8 de abril de 1994 y en el proyecto de ley de declaración del Parque Nacional de los Picos de Europa, discurren desde la confluencia del Urdón-Deva por el espolón que cierra por el Este la cuenca del primero, se toma la dirección Oeste, siguiendo el límite provincial entre Cantabria y Asturias ...

Sotres

En el municipio de Cabrales

Sotres, nombre tradicional: Sotres. Lugar de la parroquia de Sotres (Cabrales). Dista 19,00 km de la capital municipal (Carreña) y se encuentra a una altitud de 1,05 m. Cuenta con 70 viviendas (la parroquia 70) de las cuales 66 son viviendas principales y 4 viviendas no principales.

El municipio de Cabrales tiene 9 parroquias: Las Arenas, Berodia, Bulnes, Carreña, Póo, Prado, Puertas, Sotres, Tielve.

Sotres
Sotres
Iglesia de Santa María de Llas
Iglesia de Santa María de Llas

Iglesia de Santa María de Llas

En el municipio de Cabrales

La parroquial de Santa María de Llas (Bien de Interés Cultural por declaración del 20 de marzo de 1992), adscrita al gótico rural asturiano, se alza a las afueras del pueblo, en la margen derecha del río Ribeles, en dirección a Arangas. Para llegar al lugar de su emplazamiento, que resulta especialmente hermoso, hay que pasar un pequeño puente. El campo de la iglesia está presidido por un bonito tejo, plantado en 1860 según refleja una nota registrada en el libro de bautismos ...

Río Sella

En el municipio de Cangas de Onís

Descripción: Nace en Fonseya (región de Sajambre, en León) y sigue una trayectoria general N-S, desembocando en el mar Cantábrico, entre Punta Caballo y la playa de Santa Marina, formando la ría de Ribadesella.

Abarca una superficie de 1.246 kilómetros cuadrados, con una longitud de 42 km. Su caudal medio anual es de 42,79 metros cúbicos por segundo, mientras que los máximos y mínimos diarios son de 882,75 y 1,65 m cúbicos por segundo, respectivamente.

Río Sella
Río Sella
Santa Cueva
Santa Cueva

Santa Cueva

En el municipio de Cangas de Onís

La Santa Cueva

La Santa Cueva, será sin lugar a dudas, el primer sitio a visitar. En ella se encuentran la Virgen de Covadonga, también llamada cariñosamente por los asturianos «La Santina»

El nombre de Covadonga significa Cueva de la Señora, ya que procede de la palabra latina Cova Dominica, la cual se ha ido transformando hasta llegar a esta expresión.

Primitivamente, la capilla de la Santa Cueva era de madera, hasta que en el año 1777 se produce un ...

Playa Arenal de Morís

En el municipio de Caravia

La punta de La Braniella, que delimita por el este el concejo de Caravia, protege el espacioso Arenal de Morís, una de las playas de mayor ocupación turística de la zona.

Características generales:

  • Longitud playa: 770 metros
  • Anchura media: 65 metros
  • Grado ocupación: Alto
  • Grado urbanización: Semiurbana
  • Paseo marítimo:

Tipo de playa:

  • Composición: Arena
Playa Arenal de Morís
Playa Arenal de Morís
Mirador de La Boriza
Mirador de La Boriza

Mirador de La Boriza

En el municipio de Llanes

A 1 km de Cue este mirador está situado en un lugar elevado y bien situado desde el que es posible contemplar un paisaje extenso: desde el mirador se ve un paisaje maravilloso, una parte importante de la costa de Llanes.

Situación Casa Arenas